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Foto: LeFloch / DPPI

Es práctica común de organizadores de eventos y marcas deportivas el producir vídeos en los que se quiere explicar y mostrar mucho, con lo que la duración de los mismos se dispara.

Por otro lado, según un estudio de Microsoft, en el año 2000 el tiempo de atención media por parte de una persona adulta se situaba en los 12 segundos.

En 2015 bajó hasta los 8.

Aún así seguimos pensando que cuanto más, mejor.

No es del todo así, mis clientes y aquellos que me leen a menudo saben que no paro de repetir el mismo mantra: Los vídeos cuanto más cortos mejor.

Hoy lo apoyaré con datos

La visualización media de vídeos en Facebook es de 18,2 segundos y el 53% del total de visualizaciones son de 30 segundos.

30 segundos es la duración ideal en Instagram, y los vídeos que más comentarios obtuvieron tenían una duración media de 26 segundos.

Pero ¿Cómo condensar todo lo que tenemos que contar en 30 segundos?

Troceando

En el caso de un evento es sencillo, tenemos un largo periodo para promocionar, con lo cual la historia que queremos contar en 2 minutos (recorridos, paisajes, servicios, embajadores, etc) la podemos dividir en 4 piezas de 30”.

En el caso de una marca hablamos de temporadas con lo cual nos interesa incluso alargarlo más.

Si tomamos como ejemplo la presentación de la ropa de invierno para ciclismo (tejidos, resistencia a los elementos, colores, ajuste, cómo se fabrica, uso en competición, etc.) la cantidad de piezas que podemos lanzar es mucho mayor.

Alargar la publicación de los vídeos troceándolos es una ventaja

Optimiza la inversión

Cuesta lo mismo producir una pieza de 2 minutos que 4 de 30 segundos, y estas 4 tendrán más visualizaciones completas que la primera.

Con lo cual obtenemos más impacto con la misma inversión.

No satura

Incluso para aquellos que vean el vídeo completo el ofrecer tanto de golpe puede ser contraproducente.

Siempre que la publicación sobre un mismo tema se espacie en el tiempo evitaremos resultar repetitivos (ejemplo: 1 vídeo por semana de la temática).

Además el dilatar el periodo de publicación del contenido hace que la gente esté más receptiva a consumirlo, pues no estamos todos los días «dando la murga”.

Abarcamos a más personas

El alcance orgánico en redes sociales (especialmente en Facebook e Instagram) está a la baja, nuestras publicaciones se muestran cada vez durante menos tiempo, esto supone que quizá en la franja que se muestren no todo el mundo al que nos interesa llegar esté conectado.

Si dividimos el contenido conseguimos estar presentes en el timeline varias veces, con lo que es más probable llegar a más gente.

Huelga decir que si invertimos en anuncios paliamos esta carencia, combinando vídeos cortos con una exposición más prolongada (e incluso solapada) obtenemos lógicamente mejores resultados.

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Hace que todo aquello que queremos transmitir llegue

O casi todo, ya que si es difícil que vean un vídeo entero de 2 minutos o más, pero se lo ofrecemos en pequeñas porciones, es mucho más probable que todo aquello que contemos llegue a ser visionado.

Fomenta el querer saber más

Para algunos será suficiente con 30 segundos, pero a otros les dejará con ganas de más.

Esto es muy positivo si sabemos aprovecharlo, ya que por un lado podemos tener a un público expectante a nuestras próximas publicaciones y que al mismo tiempo podemos conducir a una landing page con más información.

El razonamiento es sencillo: si me interesa y quiero saber más estoy dispuesto a hacer click, leer un contenido más extenso e incluso quién sabe… dejarte mi correo para que me sigas informando del tema.

¿Significa esto que debemos de dejar de crear contenido largo?

Para nada. Principalmente porque los vídeos los divido en dos categorías: 

Los vídeos de smartphone en el metro.

Son precisamente de los que trata este artículo y que están pensados para consumirse de cualquier modo (en formato 1:1).

Los vídeos de sofá y Home Cinema.

Pensados para comunicar el mensaje de manera más calmada y detallista (en formato 16:9).

En esta segunda categoría se enmarcan los vídeos resumen de eventos, las entrevistas o los temas técnicos tratados a fondo.

Importante tener claro a qué horas deben publicarse (y promocionarse) cada uno de los tipos para tener una mayor efectividad.

¿Cual es tu experiencia publicando vídeos en redes sociales?
Me gustaría conocerla.

Aumenta los inscritos a tu evento de manera estratégica.